Después de tres décadas en silencio, dos de los shooters de fantasía más influyentes de los noventa vuelven a la vida. Heretic + Hexen, en una edición restaurada por id Software junto con Nightdive Studios, ya está disponible en PC y consolas, con soporte para cross-play y añadido al catálogo de Game Pass. Originalmente desarrollados por Raven Software y publicados por id Software, Heretic (1994) y Hexen (1995) marcaron una época al fusionar la acción desenfrenada de DOOM con un universo dark-fantasy, sumando elementos poco comunes en el género por aquel entonces: inventarios, clases de personajes e incluso conjuros.


La nueva edición va mucho más allá de un simple retoque visual. Además de gráficos mejorados, trae consigo dos capítulos inéditos “Heretic: Faith Renewed” y “Hexen: Vestiges of Grandeur”, una banda sonora remasterizada por Andrew Hulshult, soporte para mods, cooperativo y deathmatch de hasta 16 jugadores, y un curioso museo interactivo con materiales de archivo para los más nostálgicos. El núcleo jugable mantiene intacta su esencia: acción intensa, clases con estilos distintos, objetos para gestionar y escenarios laberínticos que exigen memoria y atención. No es tan frenético como DOOM ni tan técnico como Quake, pero conserva una profundidad única que lo hacía especial en su época. Los episodios añadidos expanden la historia y confirman que este universo todavía tiene mucho por ofrecer.
Para quienes ya posean los juegos clásicos en plataformas como Steam, esta reedición se desbloquea de forma gratuita (con un peso de unos 1.6 GB). En caso contrario, puede adquirirse por unos 15 euros, con la certeza de que aparecerán varias promociones en los próximos meses. En definitiva, Heretic + Hexen es un homenaje a dos títulos que marcaron la evolución del género, pero que a menudo quedaron opacados por otros grandes nombres. Hoy regresan no solo como un viaje nostálgico, sino también como una oportunidad de redescubrir dos joyas que siguen brillando con fuerza.