Siempre que hablamos de RPG solemos pensar casi instintivamente en mundos de fantasía con sus dragones, hechiceros malvados y reinos asolados por monstruos en la línea del sublime Baldur's Gate 3, o tal vez, en distopías estilo Mad Max en mundos futuristas sin solución posible como lo hace la saga Fallout, o el más reciente…
