Review. Painkiller
El nuevo Painkiller es, ante todo, un shooter cooperativo de pequeñas arenas que incorpora elementos modernos como grind de armas y perks de personajes. La historia es apenas un hilo conductor: tras un breve tutorial, Metatrón nos indica que debemos unirnos a dos compañeros para frenar los planes de Azazel. Escogemos nuestras armas, opcionalmente obtenemos una carta de tarot con bonus temporales, y nos lanzamos a los raids, que consisten en tres misiones por cada uno de los tres biomas.
Cada misión dura unos 20 minutos y sirve principalmente para acumular moneda y desbloquear mejoras. El problema es que estas misiones resultan poco inspiradoras. Después de repetirlas un par de veces, la sensación de rutina se hace evidente. Además, el modo pseudo-roguelike, donde se atraviesan arenas generadas aleatoriamente y se eligen caminos con diferentes recompensas, apenas logra romper la monotonía.
Aunque el juego intenta capturar la esencia de las armas originales, el resultado falla. El feeling de disparo se siente plano, los impactos carecen de contundencia y los enemigos parecen ignorar los daños. Los perks y mejoras agregan complejidad, pero dependen de grindar recursos y cumplir desafíos específicos, lo que ralentiza el ritmo y reduce la gratificación inmediata. Las cartas de tarot, lejos de integrarse de forma creativa, funcionan como una lotería que no mejora significativamente la experiencia.
Visualmente, el juego cumple. Los escenarios son atractivos y bien diseñados, y el trabajo del compositor es sólido: la música encaja con la acción de las arenas y aporta energía a los combates. Sin embargo, la esencia oscura y claustrofóbica que caracterizaba al Painkiller original se ha perdido. La atmósfera no logra transmitir la misma intensidad ni el impacto emocional de las primeras entregas.
Técnicamente, el juego tiene tropiezos. Durante la carga de contenido, la fluidez puede caer y se producen bloqueos ocasionales. La separación entre progresión offline y online resulta confusa, y el modo offline no está disponible de lanzamiento, obligando a descargar un parche adicional para poder jugar con bots.