Final Fantasy Resonance – Reseña
Final Fantasy Resonance recupera una historia que nació dentro de una experiencia para dispositivos móviles y la presenta en una nueva versión que busca acercarla a los seguidores de los JRPG tradicionales. La aventura gira alrededor de Rain, un caballero al servicio del reino de Grandshelt, quien emprende un viaje junto a su amigo de la infancia Lasswell y Fina, una misteriosa joven que ha perdido la memoria. Su misión inicial consiste en investigar los cristales, pero pronto descubren que una organización conocida como los Sworn Six también tiene sus propios planes para ellos. Lo que comienza como una aventura clásica termina convirtiéndose en una historia llena de misterios, personajes extravagantes y conflictos que ponen en peligro el destino del mundo.
La narrativa sigue una estructura muy reconocible para los aficionados al género. Durante el viaje visitamos diferentes pueblos y ciudades, ayudamos a sus habitantes y descubrimos poco a poco las verdaderas intenciones de los antagonistas. Aunque recurre a algunos clichés habituales de los JRPG, su desarrollo resulta entretenido y sabe mantener el interés hasta llegar a los acontecimientos más importantes. Uno de sus mayores aciertos está en el reparto de personajes, que cuenta con personalidades muy variadas y momentos de humor que ayudan a darle ritmo a los diálogos. Figuras como Lid, acompañada por su chocobo mecánico Mechabo, o Jake, con su particular personalidad, contribuyen a que el viaje tenga suficientes momentos memorables.
En el apartado jugable, uno de los mayores atractivos es el regreso al combate por turnos. La propuesta parte de una estructura sencilla en la que elegimos las acciones de cada personaje y aprovechamos las debilidades de los enemigos para reducir sus defensas. Cuando conseguimos romper esa protección, podemos infligir daño adicional y obtener acciones extra. La mecánica de Resonance Attack lleva esta idea todavía más lejos, ya que romper la defensa de todos los adversarios durante un mismo turno permite que los integrantes del grupo encadenen acciones adicionales y ejecuten un poderoso ataque conjunto. Esto convierte muchos enfrentamientos, especialmente los combates contra jefes, en pequeños desafíos estratégicos donde importa tanto elegir la habilidad adecuada como utilizarla en el momento preciso.
Las Visions son otra de las características fundamentales del sistema. Estas conexiones permiten vincular a nuestros personajes con figuras procedentes de otras entregas de la franquicia, como Cloud, Zidane o el Warrior of Light, obteniendo habilidades relacionadas con cada uno de ellos. Conforme utilizamos estas conexiones en combate, aumenta nuestro vínculo y desbloqueamos nuevos efectos que podemos conservar incluso después de cambiar de Vision, siempre que contemos con los puntos necesarios. Es una mecánica que combina la personalización de personajes con una buena dosis de nostalgia, permitiendo experimentar con distintas configuraciones para encontrar las combinaciones que mejor se adapten a nuestra estrategia. Su principal limitación es que existen pocas Visions con habilidades curativas, lo que puede reducir las alternativas disponibles para mantener al grupo con vida. También regresan los encuentros aleatorios, un elemento tradicional del género que no siempre resulta agradable.
La exploración complementa la aventura con diferentes regiones, pueblos, secretos, objetos ocultos, minijuegos y enemigos opcionales de gran poder. Los santuarios repartidos por el mundo permiten desbloquear nuevas Visions y descubrir escenas relacionadas con personajes conocidos de la franquicia. Esta cantidad de referencias convierte la experiencia en un homenaje especialmente atractivo para los seguidores de la saga, aunque los jugadores nuevos podrían no reconocer muchos de sus guiños. Las misiones secundarias ofrecen contenido adicional, pero su calidad es irregular: algunas desarrollan pequeñas historias interesantes, mientras que otras se limitan a encargos bastante convencionales de conseguir objetos o derrotar enemigos. Aun así, existen algunas excepciones que consiguen destacar por sus situaciones y personajes.
Visualmente, Final Fantasy Resonance demuestra lo bien que funciona la estética HD-2D dentro de la franquicia. La combinación de escenarios tridimensionales con personajes de apariencia retro consigue transmitir una sensación de nostalgia sin renunciar a una presentación moderna. Los diseños de personajes y enemigos están bien logrados, los escenarios tienen una identidad propia y los efectos de las habilidades aportan espectacularidad a los enfrentamientos. El apartado sonoro acompaña perfectamente esta propuesta, con una banda sonora que incluye melodías memorables y referencias musicales que los seguidores reconocerán de inmediato. En conjunto, ambos apartados contribuyen a construir una aventura con una personalidad visual y sonora muy definida.