Los fanáticos de Digimon esperaban con ansias un nuevo capítulo de la saga Digimon Story, y finalmente, Time Stranger llega para revitalizar la franquicia. Tras un debut inicial con críticas mixtas, este título se propone recoger lo mejor del pasado y añadir frescura, incorporando nuevos personajes y mecánicas, sin perder la esencia que ha definido a la serie. Uno de los elementos más intrigantes es la introducción del viaje en el tiempo, que aporta capas adicionales a la narrativa y al gameplay.

Desde el inicio, Time Stranger no pierde tiempo: nos encontramos en una Tokio sumida en la crisis debido a fenómenos conocidos como Anomalías, que llevan años afectando la ciudad. La situación ha llegado a tal extremo que se erigió un muro para contener los eventos más peligrosos. Aquí entra en escena el jugador como agente de una unidad especial encargada de investigar estas anomalías. La misión inicial nos sumerge de inmediato en el caos urbano y nos obliga a descubrir la conexión entre estos sucesos y los Digimon. El juego nos transporta hasta ocho años atrás, ofreciéndonos la oportunidad de influir en los acontecimientos del pasado para evitar un desastre que podría poner en riesgo tanto el mundo humano como el digital, conocido como Iliad.

Este último se presenta como un universo vibrante y colorido, inspirado en la mitología griega, donde los Digimon viven en una sociedad estructurada, aunque no exenta de conflictos. La historia se despliega a lo largo de muchas horas, combinando diálogos y combates. La exploración, aunque limitada y lineal en los dungeons, incluye elementos interactivos interesantes: el Digivice permite analizar el entorno, descubrir pistas o utilizar las habilidades de los Digimon para abrirse camino. Si bien no es un juego centrado en la exploración compleja, la narrativa resulta entretenida y atractiva, especialmente para los seguidores del universo Digimon.

El núcleo del juego son, sin duda, los combates por turnos. Inicialmente contamos con un Digimon propio, mientras que los demás deben “ser escaneados” en batalla hasta completar su porcentaje de captura para incorporarlos al equipo. El sistema de digievoluciones es profundo y divertido: cada etapa puede derivar en múltiples formas, dependiendo de estadísticas, carácter del Digimon y nivel del Agente. La relación con cada criatura es dinámica, ya que su personalidad puede cambiar según las interacciones del jugador, creando un vínculo más cercano y personalizado.

Además, la Digifábrica permite entrenar Digimon de manera separada, modificando su personalidad según la forma en que los cuidemos. A esto se suma un árbol de habilidades basado en puntos de Agente, que se obtienen al completar capítulos y permiten potenciar tanto a los Digimon como al propio equipo del jugador. Los combates requieren estrategia, aprovechando debilidades elementales y tipos de Digimon para superar incluso a los jefes más desafiantes. Las misiones secundarias, aunque numerosas, son más sencillas y tienden a centrarse en combates o recolección de objetos.
Explorar Time Stranger es una experiencia gratificante: tanto la Tokio semi-futurista como Iliad están llenas de detalles y vida propia. No obstante, la libertad de movimiento es limitada y la Tierra no ofrece tantas opciones de interacción. Los personajes secundarios en la ciudad a veces carecen de rasgos distintivos, mientras que en Iliad los Digimon son abundantes y muy variados. Gráficamente, el juego tiene un estilo propio, aunque se perciben ligeros bajones de frames.